La Iglesia necesita Reformadores
Hola mis Hermanos en Cristo
Hace mucho no escribo, pero aquí estoy nuevamente.
Hoy día la iglesia cristiana en el Mundo está pasando por una problemática inmensa, hay un sinnúmero de ministros y manifestaciones que nos hacen pensar en lo que Dios quiere o tiene para su Iglesia.
No quiero juzgar a nadie en especial ni quiero poner en tela de juicio tal o cual ministerio, solo quiero motivar a que nos pellizquemos y volvamos a lo fundamental y, lo fundamental es la palabra de Dios sin añadiduras ni interpretaciones subjetivas sino a la Luz de ella misma.
Hoy por hoy vemos como descontextualizamos la palabra de Dios y la ponemos a decir lo que nosotros queremos, la utilizamos para ganar dinero, para ganar lugares de renombre y para juzgar a los demás pero en muchas ocasiones no la aplicamos a nosotros mismos y lo que es peor no la utilizamos para ganar almas que es una de sus principales funciones, abonar el corazón del hombre para que pueda crecer la semilla en él.
En cuanto a ganar dinero, hoy vemos un mercado dentro de la iglesia y como en tiempo de Jesús los cambistas hacen sus negocios en el templo, se ofrece paz, seguridad, prosperidad y una cantidad de cosas pero no se ofrece lo real, no se ofrece a Jesucristo que es el centro de la palabra. Se ofrece una vida sin compromisos, una vida llena de cosas materiales y prospera pero no comprometida con el Rey y Señor pero ¿es esto lo que nos ofrece el Señor? ¿es la vida cristiana solo la prosperidad y nada más? Hoy parece que vamos en contravía de principios que nos dejo nuestro Señor Jesús, y no estoy en contra de la prosperidad como resultado de la misericordia de Dios, porque sé que el Señor Prospera, pero si en lo que hoy se predica como si de una lotería se tratase o de un negocio en el cual le decimos a Dios bueno yo te doy tanto y tú me devuelves un tanto más, vemos entonces cristianos que van detrás de los beneficios pero no en pos de los sacrificios, que a la menor prueba abandonan su fe porque no están cimentados en la verdad del evangelio.
Hace algunos siglos, por allá en la edad media sucedió algo parecido, después de muchos años la iglesia cristiana había perdido su rumbo, se había perdido la doctrina apostólica, la biblia se había relegado a un Segundo plano, o más bien a un tercer plano y comenzó a cobrarse por la salvación, era un periodo muy triste para la iglesia, todos hacían lo que bien les parecía dejándose llevar por sus pasiones y pecados, quienes habían sido delegados para alcanzar almas ahora las estaban perdiendo, quienes tenían el deber de velar para que el mundo conociera al señor ahora lo desconocen. Pero Dios es fiel a su palabra y no la dejará caer por tierra, así que se proveyó de un hombre, nuevamente conforme a su corazón, el cual se lanzó a la gran tarea de reformar las creencias arraigadas en las mentes de los pueblos, Martin Lutero un hombre sencillo que le creyó a Dios y a su palabra, un hombre que cambió el rumbo de la iglesia, no por el mismo sino por el poder de Dios.
Hoy la Iglesia cristiana necesita Hombres y Mujeres que se metan en la presencia de Dios, que se dejen guiar por él y sobre todo que amen su palabra sin hacer un uso subjetivo de ella y decir cosas que la biblia no dice , tenemos que volver al contexto bíblico y no sacar conjeturas en donde no podemos.
Sin duda, la Biblia es la Palabra de Dios mismo y nuestro manual de convivencia, amémosla volvámonos a ella y la iglesia cristiana tomará nuevamente su rumbo, Jesús no nos ha llamado a una vida libertina nos ha llamado a un compromiso con él. Él no está buscando hacer canje con nosotros el está buscando nuestra vida para transformarla y formarnos a su imagen y semejanza.



